La guerra con Irán...
- Juan Carlos Maimone
- Mar 26
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Chris Murphy, demócrata de Connecticut, le dijo el fin de semana a Kristen Welker de la cadena NBC: “Nunca habíamos visto este nivel de incompetencia en materia de guerra en la historia de este país” Pobre tipo….

Entonces; vale la pena recordar aquella Operación Tormenta del Desierto en 1991 contra Saddam Hussein, una campaña largamente apreciada como un “brillante éxito militar”. La coalición liderada como siempre por Estados Unidos, perdió 75 aviones, 42 en combate. En este enfrentamiento con Irán, sólo cuatro aeronaves fueron destruidas (tres por fuego amigo y otra en un accidente). Hasta hoy, EE.UU. no ha perdido un solo avión tripulado sobre Irán.
Las misiones aéreas y terrestres estadounidense de 1991se estiraron durante seis semanas. Sin embargo, hoy se la recuerda como una guerra relámpago, teniendo en cuenta que el conflicto actual no ha cumplido las cuatro semanas.
En la recordada invasión de Panamá de 1989-90, a pesar de que duró pocos días, Estados Unidos perdió 23 soldados y 325 reflejaron distintas heridas. Hasta hoy, en este enfrentamiento, las bajas ascienden a 13, mientras que los aproximadamente 230 heridos, en su mayoría leves, ya se ha reincorporado al servicio activo.
Durante la crisis del Golfo Pérsico, que recordemos se originó con la invasión iraquí a Kuwait, la economía estadounidense entró en recesión y la bolsa cayó casi un 13% antes del inicio de la contienda. Hoy, desde que comenzó el conflicto con Irán, el Dow Jones ha subido un promedio de un 9% hasta la mañana del martes 24.

Al inicio de la invasión de Irak en el 2003 (George Bush padre era el Presidente) EU.UU. lanzó un ataque fallido contra Saddam Hussein, que fue abatido mucho más tarde. Mientras que, en esta guerra, gran parte de la cúpula iraní fue exterminada el primer día y aún no hay pruebas de que el nuevo líder supremo siga con vida. Yousef Pezeshkian, hijo del actual presidente, ha escrito que, si Irán no logra impedir las continuas pérdidas de sus líderes, también perderán la guerra.
Entre 1987 y 1988, en la fase final de la llamada guerra de los petroleros, la administración Reagan cambió la bandera de petroleros kuwaitíes y ordenó a la Armada estadounidense que los escoltara fuera del estrecho de Ormuz. Una mina iraní estuvo a punto de hundir una de las fragatas estadounidense. El conflicto amainó después de que Estados Unidos hundiera varios buques de la armada iraní. En esta ocasión, se ha destruido el 90% de la armada iraní sin sufrir pérdidas navales propias.
En 1991, Irak lanzó aproximadamente 40 misiles contra Israel. Casi ninguno fue interceptado a pesar del despliegue de baterías Patriot en el país. Durante el conflicto actual, los analistas certifican una tasa de intercepción del 92% frente a más de 400 misiles. El ritmo general de lanzamiento de misiles por parte de Irán se ha degradado de 438 misiles balísticos el primer día de la guerra a 21 el lunes 23. Los ataques con drones también se redujeron de 345 a 75 en las mismas fechas.
En los meses previos a la segunda guerra de Irak, la administración de George W. Bush basado, en información errónea provista por la Naciones Unidas, que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva.

En la guerra actual, no caben dudas de que unos 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido se encuentran almacenados y enterrados en Irán; suficiente para fabricar 11 bombas nucleares, donde sabido es, que el destino primario es Israel.
En la guerra actual, no caben dudas de que unos 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido se encuentran almacenados y enterrados en Irán; suficiente para fabricar 11 bombas nucleares, donde sabido es, que el destino primario es Israel. esta guerra, a pesar de la retórica cambiante del presidente Trump, el objetivo ha sido razonablemente claro y coherente: Irán no puede poseer armas nucleares ni otros medios para amenazar a sus vecinos. En cuanto al cambio de régimen, el Presidente recalcó:” Esperamos que el pueblo iraní aproveche la debilidad de su liderazgo para forjar su propio destino. Pero definitivamente, no lo haremos por ellos…”

En el año 2003, la administración Bush recibió escaso apoyo de las naciones árabes durante la invasión de Irak en y sus consecuencias. Ahora, el prestigioso The Times informa: El líder de facto de Arabia Saudita, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, ha estado presionando al presidente Trump para que continúe la guerra contra Irán, argumentando que, “la campaña militar estadounidense-israelí representa una oportunidad histórica para transformar Oriente Medio y ojalá una forma de lograrlo sea mediante un tratado de paz entre Riad y Jerusalén…”
En retrospectiva, el mayor error de la guerra del Golfo Pérsico, fue terminarla demasiado pronto, antes de que las fuerzas de Saddam Hussein fueran completamente derrotadas. Definitivamente, el presidente Trump hoy, no debería ni puede cometer el mismo error.
Sin embargo, si las generaciones pasadas pudieran ver lo bien que ha transcurrido esta guerra en comparación con aquellas en las que se vieron obligadas a luchar a un costo terrible, se maravillarían de la relativa buena fortuna de su posteridad. También se maravillarían de nuestra incapacidad para apreciar las ventajas de las que ahora disponemos.
Tal vez, Donald Trump no es el Presidente que más me representa. Su forma de hablar, sus gesticulaciones, sus respuestas apresuradas y sin pensar en las consecuencias, avalan el por qué. Sin embargo; un viejo “lobo de mar” en esto de la política, me dejó un pensamiento muy ajustado al respecto: “A este Presidente hay que analizarle el resultado de su gestión, no necesariamente como las detalla...” Y vaya si es cierto…

Eisenhower, Kennedy y Johnsson hasta Nixon respaldaron la guerra de Vietnam. Guerra jamás declarada y que pretendieron manejar los políticos desde Washington, especialmente, el clan Kennedy. John F. Kennedy intensificó de manera cuantificable la guerra a lo largo de su presidencia. Al igual que su sucesor Lyndon Johnson, intensificaría la participación estadounidense hasta convertirla en una guerra a gran escala en 1965 convirtiéndola en una gran disyuntiva: Retirarse, mantener el actual papel de asesoramiento en Vietnam o desplegar tropas estadounidenses para combatir en Vietnam del Sur.
Con esa política, se perdieron más de 58.000 vidas norteamericanas y aunque a nadie parece importarle, también murieron cerca de 2 millones de vietnamitas.
Hoy, no es ningún secreto que la mayoría de la prensa internacional, la maneja el socialismo y de ahí, las “Fake News” que se ocupan exclusivamente de detractar, nunca de proponer soluciones.
A ello debemos sumar, las ya famosa marchas y protestas. Sin dudas gestadas por vagos que no tienen nada que hacer los días de semana y en horarios laborables. Del otro lado; la masa silente, lo que trabajan todo el tiempo como para perderlo en marchas inútiles. Hecho que me recuerda a la última campaña proselitista del actual Presidente, acompañadas por pronósticos que, a la luz de los resultados, se tuvieron que enfrentar a un mapa vestido del rojo republicano…

Nota del Autor: Cabe destacar que algunos de los datos, fueron recopilados por el New York Times, un medio obsecuente y reconocido adulador del Partido Demócrata.



Si analizamos, globalmente la Política Internacional nos encontraremos con políticos opositores como este demócrata que critica el accionar de la Administración Trumph por su activa participación con el envio de fuerzas al Medio Oriente, defendiendo lo indefendible, ya que esto mismo sucede en estas Latitudes muchos politicos opinologos e impresentables estan a favor de estos regímenes Teocraticos como el de los Ayathollas en Iran , defendiendo su accionar terrorista y amenazante para con sus vecinos.